Cuando sea vieja vestiré de morado


Cuando sea vieja, vestiré de morado, 
con un sombrero rojo que ni haga juego,
ni me quede bien, 
me gastaré el dinero de mi jubilación
en cognac y guantes de verano,
y en sandalias de raso
y diré que no hay dinero para mantequilla.

Me sentaré en el pavimento
cuando esté cansada
y devoraré muestras de las tiendas,
 oprimiré los botones de alarma,
 rasparé con mi bastón los barandales de las calles
y compensaré la austeridad de mi lejana juventud.

Saldré a caminar bajo la lluvia en zapatillas,
arrancaré flores de jardines
y aprenderé a escupir...

Pero, tal vez debiera practicar un poco desde ahora,
así la gente que me conoce no se asombrará
ni se escandalizará al ver que, de pronto,
soy vieja y me empiezo a vestir de morado.

Fuente:
Jenny Joseph (USA)