Estar en un círculo es una práctica de aprendizaje y
crecimiento que se nutre de la experiencia y la sabiduría, del compromiso y el
valor de cada una de las mujeres que hay en él. Pueden ser una experiencia transitoria o imperecedera.Del mismo modo que cada mujer aporta al círculo su saber en el campo de las relaciones, y esto funciona también en sentido inverso, es decir, la experiencia del círculo puede tener un radical efecto positivo en las relaciones exteriores al círculo, puesto que proporciona un modelo, un espacio donde comunicarse con sinceridad y afecto hasta que ésa sea la forma de comunicación habitual en tu vida, y sea también la que esperas de los demás.
A su vez, puede llevarte a cambiar la estructura patriarcal de tus relaciones personales, y, a medida que empieces a cambiar tus relaciones, ese cambio se expande al igual que cuando arrojas piedritas en un estanque, del impacto de cada cambio nacen anillos concéntricos cuyo movimiento ondulatorio se extiende y provoca un efecto en otras relaciones.
Fuente:
El Millonésimo Círculo
Shinoda Bolen Jean