El abuelo de Andrea

Tiene la costumbre desde que, cuando era niña, su abuelo le contaba historias supuestamente autobiográficas y casi inverosímiles que la entusiasmaban y que, como muchos años después dedujo, eran mentira de principio a fin o, según se defendía el abuelo en los últimos años de vida cuando ella se lo recriminaba, eran ficción. Ficción, Andrea, le decía el abuelo, un poco de ficción siempre hay que hacer, en la vida; es más, la vida es aquello que narramos que es la vida, es lo que la gente cuenta, el modo en que la organiza con palabras y con la imaginación; la vida por sí misma no es nada. La realidad es la ficción que cada cual elige, Andrea, y por eso hay que elegir muy bien las mentiras que cada uno se cuenta y le cuenta a los demás y es importante que coincidan tanto como sea posible, ¿me entiendes?

Fuente:
Por mis muertos - Flavia Company